Mi trabajo no sólo embellece, también conecta con las emociones, la identidad y los valores de quienes habitan o interactúan con los espacios que intervengo.
Realizo intervenciones artísticas personalizadas, que varían desde lo abstracto hasta lo figurativo, integrando estética y funcionalidad a través de la inspiración que me genera a la hora de trabajar.
Me gusta trabajar en altura, con ayuda de grúa y de andamios. El mural más grande que pinté hasta el día de hoy ha sido el murallón del Parque del Origen en Tandil, con 160 metros de largo y 12 metros de altura en su parte más alta.
Fui reconocida por el Embajador de Japón en Buenos Aires, Yamauchi Hiroshi, por los murales de anime que pinté en Tandil. El Centro de Veteranos de Guerra “Islas Malvinas” me hizo entrega de un diploma de Honor en agradecimiento por mantener encendida la llama de Malvinas en el Pueblo Argentino, a raíz de mi proyecto Monoblocks. Además, cuento con el reconocimiento de la Embajada Argentina en Francia y de la Ministra de Gentilly, Patricia Tordjman, por mi proyecto de intercambio socio cultural en el que representé a mi ciudad en su distrito, dejando 10 murales en sus espacios públicos.





